La legislación de extranjería configura el derecho de reagrupación familiar como un derecho de los extranjeros residentes, y se requiere una serie de requisitos. Se trata de un derecho atribuido a los extranjeros residentes y no a sus familiares que son los llamados reagrupables, y que en su caso por consecuencia son considerados como beneficiarios. Ello explica que sea el propio extranjero residente quien deba solicitar la autorización de residencia por reagrupacion a favor de sus familiares, pues le corresponde a él como titular, el derecho a ejercerlo.

La familia contemplada en la legislación de extranjería estaría conformada por el cónyuge (o pareja) también está incluido la condición de derivada de matrimonio entre personas del mismo sexo.

La condición de cónyuge o de deriva del matrominio y por tratarse de cónyuges extranjeros hay que derivarse al matrimonio celebrado en el extranjero o en su país. Por tanto a efectos de la reagrupación ese matrimonio deberá de ser acreditado convenientemente en la solicitud de reagrupación.

El matrimonio celebrado entre español y extranjero o entre extranjeros residentes en españa del mismo sexo, será valido, por aplicación de la Ley material española, aunque la legislación nacional del extranjero no permita o no reconozca la validez  de tales matrimonios.

El matrimonio lógicamente no se puede haber celebrado en fraude de Ley, o lo que es lo mismo a los matrimonios blancos o por conveniencia, y se trata de que el matrimonio no se convierta en un expediente de regulación de extranjeros.