CON LA VENIA SEÑORIA:

 

A la vista de las pruebas practicadas  NO ha quedado SUFICIENTEMENTE PROBADO que mi cliente sea culpable de la falta que se la acusa de haber cometido, y ello por los siguientes motivos:

 

1.- PARA QUE LOS HECHOS AFIRMADOS EN EL ATESTADO POLICIAL PUEDAN TENER VALOR PROBATORIO Y CONSTITUIR PRUEBA DE CARGO SUFICIENTE DEBE DE DE REPRODUCIRSE EN EL JUICIO ORAL A TRAVÉS DE AUTÉNTICOS MEDIOS DE PRUEBA. Señoría se ha hecho de forma insuficiente pues deberían de haber estado los dos agentes que firman el atestado según reiterada jurisprudencia.

2.-Lo mismo decimos señoría de la segunda Patrulla los cuales tras pasar hora y media después de llevar a cabo la inmovilización del coche de mi cliente, dicen que el coche de mi cliente no estaba en el lugar donde se llevo a cabo la inmovilización. IGUALMENTE SEÑORÍA, AL SER AGENTES QUE NO REDACTAN EL INFORME POLICIAL DEBERÍA DE HABERSE INTRODUCIDO EN EL JUICIO ORAL SU DECLARACIÓN COMO MÍNIMO EN FORMA DE TESTIGOS Al no ser partes denunciantes. Situación que no se ha producido.

3.- Señoría no pondremos en duda lo que se dice en el atestado: EL VEHICULO EN CUESTIÓN NO SE ENCUENTRA EN EL LUGAR DONDE SE LLEVO A CABO LA INMOVILIZACIÓN.ES CIERTO QUE EL COCHE NO ESTABA ALLÍ. Pero lo que no se ha podido demostrar es que ninguno de los agentes viera que mi cliente se llevara el coche, porque no lo vio nadie. Cuestión que si ha quedado probada por parte del testigo que fue él quien recogió a mi cliente y volvieron con otra persona a por el coche.

 

RECORDEMOS SEÑORIA QUE NO ES EL IMPUTADO QUIEN NECESITA PROBAR SINO QUE CORRESPONDE A LA PARTE ACUSADORA LA PRUEBA DE CARGO.

 

Prueba que por un lado es:

  • Es insuficiente: Al faltar en el acto del juicio el segundo Agente que firma el Atestado.

 

  • Es inexistente: Al faltar la declaración de la segunda patrulla como testigos.

 

Y por tanto la insuficiencia de la prueba conduce a la Absolución de mi cliente.

 

Por tanto y en base a lo Anteriormente expuesto solicito la Absolución de mi cliente por no haber quedado acreditada la Comisión del hecho delictivo.